
Escudriñadora indagación sobre los objetos y los paisajes de la realidad cotidiana del autor que conforman el eje de su obra.
Una realidad concreta y a la vez evanescente, que en los cuadros de Escalona atrae al pasado desde el presente y al presente desde un futuro donde el ahora se ha transformado ya también en pasado. Ese afán de rescatar lo que fue a través del objeto vivido, a veces insignificante, planea sobre toda la obra del pintor y su propia experiencia vital, que en este caso vienen a ser una misma cosa.